Se muestran los artículos pertenecientes a Septiembre de 2008.
el documento rAta 3 - minerva
IL NE FAUT PAS... Il ne faut pas laisser les intellectuels jouer avec les allumettes Parce que Messieurs quand on le laisse seul Le monde mental Messssieurs N´est pas du tout brillant Et sitôt qu´il est seul Travaille arbitrairement S´érigeant pour soi-même Et soi-disant généreusement en l´honneur des travail- leurs du bâtiment Un auto-monument Répétons-le Messssssieurs Quand on le laisse seul Le monde mental Ment Monumentalement. NO HAY QUE... No hay que dejar a los intelectuales jugar con las cerillas Porque Señores cuando se le deja solo Al mundo mental Seññores No es brillante en absoluto Y en cuanto se queda solo Trabaja arbitrariamente Erigiéndose a sí mismo Supuestamente generoso en honor de los trabaja- dores del edificio Un auto-monumento Repitámoslo Señññores Cuando se le deja solo El mundo mental Miente monumentalmente Jacques Prévert
el documento rAta 3 - óxido
Más allá Sobrevuelo el reflejo de la luna impreso en un volcán repto anestesiado a través de una vista repleta de pausas de momentos de nada Reciclado en la maraña urbana que me abandonó siempre me ha gustado jugar con más cantidad de posibilidades en esta balanza de lava hay una radio buenísima entre las sombras y un electorado y herramientas Permanecen idénticos los escaparates de labios de tentáculo e iris de cristal los hombres de cocaína y nueces que se pavonean los que me solicitan el beneplácito mientras dormito en mis diagramas de Ben Detallista y muy discreto decisivo y radical ha desaparecido la angustia que sentía al ir surcando las calles de la oficialidad
el documento rAta 3 - rachel
El desencuentro Siempre mi amor ciego te excusa, cerrando mis sentidos a tu absoluto desdén; pero ahora que se ha llenado de nieve mi cintura y crepitan las olas agónicas del desamor, no voy a llenar la nevera con ingredientes de reconciliación. Esta vez descongelaré mi agonía en el fuego de otro amor, yo también me desnudo deprisa, cuando hace realmente calor.
el documento rAta 3 - gazpachoman
Cutreland París Chronicles (III) (bis) En recompensa al favor que le hizo a una hippie norteamericana que no pillaba cacho desde Woodstock ´69, ésta le largó el soplo de que I.B., también conocido como el Maestro, tenía establecido su sanctasanctórum en Orgasmia, una pequeña región boscosa a las afueras de Bombay Julai. Con su determinación característica, Andreas Panathinakis se presentó como un nuevo pupilo de I.B., y bien porque el Maestro viese en Andreas un fiel reflejo de su propia juventud, bien simplemente porque su culito respingón le llamase la atención, Andreas se convirtió en su acólito preferido. Y así, a lo largo de interminables paseos en aquel paisaje edénico, aprendió la táctica del Colibrí Jocoso, la del Caracol Mimético, la del Macaco Travesero... (¿de verdad se podían hacer esas cosas con esas partes del cuerpo?); también descubrió que con su mente podía ejercer un control absoluto sobre su cuerpo, hasta el punto de dotar a su pene, con la ayuda de una alimentación adecuada, del sabor que él quisiera (siendo el de chocolate y el de gominota los que mayor éxito despertaban). Y llegó un día en que Andreas Panathinakis hubo de enfrentarse a la prueba definitiva: dejar satisfecha a la Casi Imposible de Satisfacer. Optó Andreas por el camino de la paciencia. Durante siete días y siete noches permaneció encerrado en la choza de la Casi Imposible de Satisfacer, explorando su cuerpo, arrullándolo con besos y caricias hasta que, en la séptima noche, se oyeron en Bombay Julai unos gritos de placer como hacía 30 años que no se oían. El gran I.B. pensó entonces: "He aquí mi sucesor". Y ésta y no otra ha sido la historia de Andrea Panathinakis, el hombre que empezó su vida siendo un "lenteja" y que la terminó legando al mundo el valiosísimo tratado del sexo "La Barca del Amor... ¡pronto volverá a partir!".
